Son exactamente los pasos que siguieron en los laboratorios del Hospital Infantil de Manitoba, vinculados a la Universidad de Manitoba, en Canadá. LaAmerican Chemical Society ha publicado el estudio esta semana. Sus inventores lo llaman Gum Sensor, “un sensor estirable, vestible y plegable basado en nanotubos de carbono y una membrana de goma de mascar”.
La flexibilidad y resistencia del chicle permite que el sensor sea altamente sensible, incluso tensándolo al 530%. Es capaz de medir movimientos suaves como la respiración lenta e incluso puede monitorizar los cambios de humedad del entorno. Todo esto detectando la tensión física y los cambios de presión sobre la goma.
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